La entrevista  | 

Jesús Lozano

Presidente de Transcalit y gerente de Lotrans Portes

“Nos hacen daño las empresas que solo venden intermediación sin aportar valor”

“No se puede depender de un cambio legislativo, como en la tributación por módulos, para que el sector funcione o no funcione”, señala Jesús Lozano, presidente de Transcalit, la patronal del transporte por carretera de la provincia de Barcelona, y gerente de Lotrans Portes. “Que sobre de media el 20 por ciento de capacidad en los camiones de carga completa es un lujo que no podremos soportar en el futuro porque el transporte será más caro”.

Jesús Lozano - V

– ¿Ha sido un buen año para el transporte por carretera?

– No ha sido un mal año. Se nos presentan nuevos retos y nuevas formas de hacer el transporte y la logística en general. Las empresas hemos dejado de vender viajes y vendemos proyectos. Ello conlleva introducirnos en la cadena de valor de nuestros clientes. Por ello, creo que sí ha sido un buen año y los próximos también lo serán, aunque tenemos carencias que solucionar para ser más competitivos

– ¿Dónde hay que ser más competitivos?

– Profesionalizar más el sector y dignificarlo. Tenemos problemas endémicos como la falta de conductores o no contar con ayudas sociales. Se está hablando de tasas, pero no sabemos ni dónde ni cuándo se aplicarán. Ahora, no debemos ser preventivos, debemos ser predictivos y no podemos serlo si nos falta la información. La estructura lógica de una empresa debería ser la calidad, primero, el coste, segundo, y el servicio, tercero. Sin embargo, estos años de crisis, nos ha llevado a anteponer el servicio, seguido de la calidad y, lo último, el coste.

– ¿Cómo se traduce la escala servicio, calidad y coste?

– Primero, se envía el camión al cliente, cueste lo que cueste al transportista. Luego está la calidad, que se puede interpretar como que enviando el camión ya es suficiente. Y si, encima, el transportista gana dinero, es maravilloso. Esa no debe ser la estrategia empresarial.

– ¿Cómo andan los precios?

– Los precios han tocado suelo y repuntan. Hay casos problemáticos en los que nos tenemos que sentar con los clientes para que asuman subidas altas ante tanto tiempo de frenazo. Las negociaciones están siendo tensas. No obstante, el cliente está empezando a ver que los transportistas formamos parte de su cadena de valor y que, al final, el coste hay que pagarlo.

– ¿Márgenes pasados no volverán?

– Nunca serán los márgenes de antaño. Pero, sí volveremos a ser empresas rentables. Tenemos que entender mejor a nuestros clientes. Estoy convencido de que el 90 por ciento de nuestros clientes, cuando nos piden precios, no lo hacen porque ellos quieran ganar más dinero. Lo hacen por necesidad de vender el producto. Y su producto no tiene sentido venderlo en otro país cuando el coste del transporte supera su propio beneficio. Eso nos lleva a que el transporte tiene que ser más competitivo.

– ¿Cómo?

– Debemos ganar y ganaremos rentabilidad más por volúmenes, por desarrollo de I+D o por creatividad que buscando el gran margen. El gran margen no existirá y, menos, la intermediación. Se debe vender lo que se tiene. Hay muchas empresas en el sector que han vivido de la intermediación. Y ello sí que será un gran problema. La intermediación no va a tener el futuro que tenía al no dar valor añadido.

NUEVO ROTT
No hay ninguna negociación ni tenemos información

 

– ¿Qué se puede hacer ante la falta de conductores?

– Estamos ante un sector que no es atractivo. Tenemos que dignificar el trabajo. Los empleados ya no trabajan únicamente por dinero. Ahora, hay otros componentes. Habrá que tener en cuenta otros aspectos como la conciliación familiar para atraer nuevos profesionales. Quitarnos conductores entre empresas no lleva a ningún sitio.

– ¿Le parecería positivo que se prorrogue un año el límite de 125.000 euros para facturar por módulos?

– Actualmente, sí, aunque no es la solución definitiva ni la panacea. Hay que hacer una fiscalidad equilibrada, pero tampoco que grave de tal forma que desaparezca el autónomo porque le necesitamos. No se puede depender de un cambio legislativo, como en la tributación por módulos, para que el sector funcione o no funcione. Debemos buscar soluciones creativas. Tendremos que ver cómo integrarle dentro de nuestras sociedades, pero no a base de prebendas fiscales.

– ¿La diferente fiscalidad entre autónomos y empresas juega en contra de la concentración empresarial?

– Evidentemente, pero no es el único factor. También perjudican las falsas cooperativas o las empresas de comercialización. Todo el mundo vende transporte. Nos hacen mucho daño las empresas que no tienen estructura propia y se presentan a los tenders ofreciendo únicamente intermediación.

– ¿Se acabará generalizando el desvío obligatorio de camiones por las autopistas?

– Por desgracia, sí. Está en Europa.  Ahora, estamos luchando porque las bonificaciones en las autopistas sean del 100 por 100. De no lograrlo, tendríamos que ser inteligentes sobre cómo aplicar ese coste a nuestros clientes en variables fuera de factura o importes a pie de factura, al margen del precio del viaje. El transportista no es el culpable de esta situación y no puede resultar penalizado.

– ¿La implantación de la euroviñeta también es inevitable?

– Es inevitable. Y la solución es la misma. Igual que ha costado mucho indexar el coste del gasóleo y se está empezando a integrar en la factura, deberemos hacer lo mismo con los costes externos que no tienen nada que ver con la actividad. Son impuestos que pone el Estado a la sociedad, es decir, a los ciudadanos y a todas las empresas. Y no es justo que un impuesto lo pague únicamente un sector empresarial cuando la mercancía no es nuestra y se transporta por necesidad de nuestro cliente. Tendremos que hablar con nuestros clientes para ser más competitivos a través de fórmulas como optimizar los vehículos. Que sobre más del 20 por ciento de capacidad  de media en los camiones de carga completa es un lujo que no podremos soportar en el futuro porque el transporte será más caro. Y, ante ello, debemos ser más competitivos.

44 TONELADAS
Las defiendo siempre que no beneficien en exclusiva al cliente

 

– ¿Esta competitividad pasa por implantar las 44 toneladas?

– Las 44 toneladas cuentan tanto con detractores como con defensores en el propio sector. Y yo soy defensor. Eso sí, esas 44 toneladas no tienen que estar para beneficiar en exclusiva al cliente, que debe saber que más capacidad supone más costes. Si caemos en lo endémico del sector, es decir, poner las 44 toneladas para que el cliente pague lo mismo, nadie querrá las 44 toneladas. Su implantación tiene que ser fruto de un acuerdo con nuestros clientes.

– Transcalit se opuso frontalmente, como el resto de asociaciones catalanas, al experimento piloto de las 44 toneladas en Cataluña.

– Rechazo las 44 toneladas por ponerlas, cuando no hay una negociación con el cliente. Eso sí, tampoco podemos estar en contra de la modernización. Va a llegar el vehículo sin conductor, va a crecer la intermodalidad y el transporte no se puede oponer. Las 44 toneladas van a suponer más costes. Veamos cómo se integran y quién las necesitará.

– ¿Cómo está la negociación del nuevo ROTT?

– No hay ninguna negociación. No tenemos ningún tipo de información. Creo que nadie fuera del ministerio tiene un mínimo borrador en estos momentos. No sabemos si se mantendrá el borrador elaborado por el anterior Gobierno o si habrá cambios.

– ¿Está justificado un paro?

– Está justificado un pataleo. A nosotros, no nos gustaría un paro. Preferiría negociar y llegar a un acuerdo. Sin embargo, está comprobado que, sin un acto de fuerza, no conseguimos nada. Se ha demostrado recientemente con las limitaciones a los vehículos pesados en la Ronda Litoral de Barcelona. El Ayuntamiento no nos escuchó hasta que no hicimos marchas lentas.

PARO EN EL SECTOR
Está comprobado que, sin un acto de fuerza, no se consigue nada

 

– ¿El diésel se ha convertido en el malo de la película en España y en Europa?

– Sí, pero no hay otra alternativa por el momento. La pequeña alternativa es el gas natural, que tampoco será el futuro. Todos sabemos que debemos ser más ecológicos, que el futuro será el motor eléctrico. Pero, no se va a implantar rápidamente. Vamos a convivir con varios tipos de combustible.

– ¿Esta situación les crea incerteza?

– Sí. Ahora, los socios de Transcalit empezamos a renovar flota con preocupación. Si compramos vehículos diésel, nos preguntamos si tendrán valor dentro de cinco años, mientras que el gas tampoco es la alternativa, ya que desde la Administración nos dicen que únicamente valdrá el motor eléctrico.

– Ante la eclosión del ecommerce, ¿cómo evitar el colapso en las ciudades sin regular más la distribución urbana?

– Se está ya trabajando en plataformas logísticas de proximidad o en la distribución nocturna. Por parte de las empresas, estamos probando city trailers, que permiten maniobrar un trailer en el mismo espacio que un vehículo rígido, entre otros proyectos.

– ¿La solución no es el plan de movilidad Madrid Central?

– No. La mercancía tiene que llegar. Y no todos los bultos pesan un kilogramo. Además, ecología se escribe con ‘e’ de euro. No me vale ser más ecológico si voy a ser más caro o voy a entregar el paquete más tarde. Hay que buscar soluciones para que seamos más competitivos, más efectivos y más eficaces.

– ¿Cómo valora la primera sentencia a favor de un transportista murciano en contra del cártel de camiones?

– Esperamos que se produzca un efecto dominó para el resto de las demandas. No lo vemos de otra forma. Es lo que pasó con el céntimo sanitario.

– ¿Qué afectación puede tener un Brexit sin acuerdo?

– Ya lo está teniendo. Se están dando situaciones positivas, como clientes ingleses que están construyendo plataformas en España para contar con una base para llegar a Centroeuropea e, incluso, al norte de África. Y están las negativas, el Brexit penalizará las exportaciones españolas. Seguirá habiendo exportaciones. Pero, si los flujos no son equilibrados y el camión no encuentra carga de retorno, el precio del transporte será más caro. Tendrán que plantearse alternativas como utilizar los servicios marítimos desde el puerto de Bilbao con Gran Bretaña.

BLOQUEO FRONTERAS
Las pérdidas son incalculables

 

– ¿Han cuantificado las pérdidas  por el bloqueo de las fronteras por las protestas de los ‘chalecos amarillos’?

– Son incalculables. No hay nada peor que una huelga descontrolada. Estamos muy enfadados y preocupados. No tenemos información.  No sabemos ni cuándo ni dónde cortan. Lo que no se puede hacer es penalizar al conductor y a las empresas de transporte.

– ¿El futuro  de la carretera pasa por la intermodalidad?

– Pasa por la convivencia. Hay que subir el porcentaje de la intermodalidad, pero nunca podrá ser únicamente intermodalidad, más con el Corredor Mediterráneo atrasado, con trenes pequeños o donde la altura de los galibos es un problema. A diferencia del tren, el shipping está evolucionando mejor. Sí tenemos claro que es el transporte por carretera quien debe liderar la intermodalidad, es el que tiene el cliente.

– ¿Cuáles son sus prioridades al frente de Transcalit?

– Queremos ser un lobby sectorial. Esperamos lograr que se concrete un proyecto en el que llevamos años trabajando, la creación de un centro de formación en Barcelona, donde se concentren los clústeres de la logística y el  transporte, además de un aparcamiento y otros servicios.  Otra de las grandes apuestas es que Transcalit lidere la digitalización del camión.

El personaje

Vida: Jesús Lozano nació en 1964 en Barcelona. Está casado y tiene tres hijos.
Obra: Cursó estudios de Ciencias Empresariales en la Universidad de Barcelona. Al finalizar los mismos, se incorpora de forma definitiva a la empresa familiar Lotrans Portes, fundada por su abuelo, donde ya había trabajado simultaneándolo con los estudios. Pasó por diversos departamentos y puestos en la empresa, como almacén , oficinas, marketing, ventas o tráfico, hasta que accede a la gerencia en 1998, tras ocupar con anterioridad los cargos de director en Francia y España de  Delegaciones. El empresario es elegido presidente de Transcalit, patronal del transporte de la provincia de Barcelona, en noviembre de 2017.
Milagros: Modernizar la empresa familiar ante los futuros retos. En el plano asociativo, preparar también a la federación para los cambios en el sector.