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44 toneladas, prueba de fuego para las ITV

El sector teme más cuellos de botella para pedir cita en estos servicios, sobre todo en Cataluña y la Comunidad Valenciana, por la posibilidad de modificarla ficha técnica de los vehículos ante la nueva normativa de masas y dimensiones.

El sector teme más cuellos de botella a la hora de que los camiones pasen la Inspección Técnica Vehículos (ITV) en zonas ya tensionadas en este tipo de servicios ante la posibilidad de modificar la ficha técnica para transportar 44 toneladas, que se lleva a cabo en estas instalaciones, con la nueva norma de masas y dimensiones.

Las ITV es una garantía de seguridad vial.
Las ITV es una garantía de seguridad vial.

Las esperas para conseguir cita para pasar la revisión vienen de lejos en zonas como Barcelona y su área metropolitana y la Comunidad Valenciana, no pillando nada de sorpresa a las administraciones competentes.

“Es un problema que arrastramos desde la pandemia, hubo un cuello de botella cuando salimos del confinamiento, se dio prioridad a los turismos y se sigue dando”, señala Yolanda Redondo, directora general de Transcalit (Federació Catalana de Transport de Barcelona).

El problema tiene que ver con el modelo de gestión, que es en régimen concesional, de este tipo de servicios en Cataluña, “no habiéndose realizado ninguna modificación efectiva para lo que necesita el sector”, añade Carlos Folchi, secretario general de AGTC y presidente de Fenadismer. Y es que, mientras el número de estaciones de ITV ha permanecido casi invariable desde hace años, la flota de vehículos, tanto turismos como camiones, no ha parado de crecer.

El sector cuenta con un problema añadido: el turismo es la niña bonita de las ITV. Para estos servicios, “es más rentable inspeccionar un turismo que un vehículo pesado por espacio y tiempo”, añade Folchi. Tres turismos ocupan lo que un camión y la inspección del segundo es más exhaustiva. Ello provoca que los pesados sean discriminados, hasta el punto de que, a la hora de coger cita, “la disponibilidad de una ITV desaparece en algunos casos cuando indicamos que es un camión”, asegura Yolanda Redondo. La situación aboca a que transportistas dedicados a nacional “pasen la ITV fuera de Cataluña y, si les tiran para atrás, tienen que volver a pasarla en el mismo sitio”, señala Evaristo Magaña, presiente de Astac Condal.

Las esperas para lograr cita oscilan entre las tres y las cuatro semanas y, en ocasiones, más. El tiempo se eterniza cuando hay que pedir una segunda revisión porque el vehículo no pasó la primera, según las fuentes consultadas.
El sector teme que el cuello de botella sea mayor con la necesaria modificación de la ficha técnica para transportar 44 toneladas. La nueva reglamentación de masas y dimensiones establece que el titular del camión puede pedir esta modificación automáticamente, si el vehículo cumple los requisitos, cuando le toca pasar la revisión técnica. “Nos estamos encontrando con ITV que se niegan a modificar la ficha con argumentos peregrinos”, señala el presidente de Fenadismer.

De no modificarse la ficha técnica en la primera revisión rutinaria que toque, la cosa se complica en tiempo y dinero para el transportista. El profesional se ve abocado a tramitar un certificado emitido por el fabricante del vehículo para acreditar que cumple los requisitos técnicos exigidos y pasar una segunda revisión.

Mal funcionamiento

En el caso de Cataluña, las asociaciones han abordado la problemática tanto con el departamento de Industria de la Generalitat, el competente, como con el Servei Català de Trànsit (SCT), por la afectación que el problema tiene en la seguridad vial. Las esperas provocan que “numerosos transportistas se vean obligados a circular sin la ITV pasada”, añade Evaristo Magaña.

Recientemente, la Federación Valenciana de Empresarios del Transporte y la Logística anunció que dejaba el consejo de administración de Sitval, la empresa pública valenciana que gestiona las estaciones de ITV, por el mal funcionamiento de estas instalaciones, que se ha agravado desde que son públicas. Las esperas pueden llegar hasta ocho semanas.

Por el alcance del problema, “es una cuestión sobre la que el Ministerio de Industria debería tomar cartas en el asunto, ya que pasar la ITV garantiza la seguridad vial y la de nuestros profesionales”, añade Carlos Folchi.
La cartera de Jordi Hereu ha recogido en parte el guante: Industria negocia con las comunidades autónomas la aprobación de un plazo extraordinario para facilitar a los transportistas la homologación de sus vehículos para las 44 toneladas en las ITV en 2026, indica Fenadismer en un comunicado. Además, Industria trabaja en la elaboración de una guía sobre los procedimientos para esta homologación para evitar la disparidad de criterios que se da en las ITV.