Opinión  | 

El papel del IEMM en la formación marítima

Antonio Viñal. Antiguo director general del IEEM

El empleo de herramientas digitales avanzadas va a propiciar un nuevo paradigma.

 

El Instituto Europeo de Estudios Marítimos (IEEM) es una institución privada, independiente y sin ánimo de lucro que fue constituida en 1989 con el fin de responder a la necesidad de impulsar y difundir la formación marítima desde una visión plural e integradora del mar. Plural, en primer lugar, porque esta visión varía en función del profesional: para el capitán es seguridad y navegación; para el naviero, ruta y mercado; y para el abogado, contrato y cumplimiento normativo. E integradora, en segundo lugar, porque, al ser el buque un sistema, también debe serlo el plan de estudios, abarcando de forma estructurada aspectos técnicos, comerciales y jurídicos.

Al asumir esta perspectiva como seña de identidad, el IEEM se puso a disposición de la Administración pública comunitaria y de las Administraciones públicas de los países miembros, con objeto de convertirse en un instrumento de sus respectivas políticas marítimas; del sector marítimo comunitario, iberoamericano y mediterráneo, con el fin de atender a cada uno de estos mercados; y de una fuerza laboral necesitada de una propuesta de valor clara, mediante la impartición de dos Programas Máster, de Derecho Marítimo y de Dirección de Empresas Marítimas, con el propósito de facilitar una transición rápida y eficaz de la titulación a la empleabilidad.

Tras un intervalo de obligada reflexión sobre el trabajo realizado, el IEEM, renovados sus planteamientos, sus estructuras y sus equipos, está en vías de recuperar su papel central en el campo de la formación marítima, consciente de que una filosofía adaptada a los nuevos rumbos es el timón de la institución: el mar cambia, los buques cambian, los riesgos cambian. En estas circunstancias, no se trata solo de formar profesionales que apliquen la normativa vigente, sino que interpreten y anticipen sus cambios; que aprendan que toda decisión comercial, legal o financiera se apoya en KPls de eficiencia y sostenibilidad; y que prioricen compliance, ESG y reputación sobre el beneficio cortoplacista.

El enfrentarse al reto que supone el trascendental cambio tecnológico de “tripulación + acero” a “datos + software + IA” implica la redefinición del perfil del profesional vigente en los últimos años, con el consiguiente blindaje de unas tareas, como la decisión de la firma de una póliza, la declaración de mediación o arbitraje o la relación con navieros, fletadores o brokers; y la automatización de otras, como la due diligence documental, la planificación de rutas o el cálculo del tiempo de plancha o de demoras. El empleo de herramientas digitales avanzadas va a propiciar un nuevo paradigma en el que el profesor será un evaluador de criterio, y no de memoria; y el alumno, un alumno-piloto, y no un alumno-esponja.

Hasta ahora, las promociones salidas de las aulas del IEEM han avalado, con su contratación por los principales despachos y empresas del sector, la bondad de las enseñanzas impartidas. Pero esta búsqueda de la excelencia no puede, ni debe, detenerse aquí, ya que el IEEM, recogiendo esta herencia, tiene que adentrarse en estas nuevas fronteras del conocimiento marítimo, unas nuevas fronteras que han empezado a delimitar unos contenidos que no pueden permanecer al margen de cualquier plan académico.

Con ello, el IEEM pretende dar respuesta también a las preocupaciones planteadas por la Estrategia Marítima de España 2025-2050 en relación con la dimensión social y la generación de empleo en el sector.