Transporte XXI analiza las cuentas de más de 7.200 empresas de transporte y logística en España, que aumentaron sus ingresos un 5% en 2024, tras la caída del 4% registrada un año antes, hasta rozar los 74.000 millones de euros.
Transporte XXI ha completado la nueva colección de sus tres Libros Blancos del sector: Transitarios, Carretera y Logística y Marítimo-Portuario. Los informes, que ponen negro sobre blanco el tamaño y la dimensión del transporte y la logística en España, con las cuentas claras, ya están disponibles para los suscriptores del periódico. También se pueden adquirir contactando con: suscripciones@grupoxxi.com
Estas páginas recogen solo un sucinto resumen de los citados documentos, que analizan los balances de más de 7.200 empresas de todos los modos y especialidades.

El primer gran titular es que el sector retoma la senda del crecimiento en 2024, tras un convulso 2023, marcado por las tensiones geopolíticas y la ralentización de la demanda.
Las empresas de transporte alcanzaron un nuevo máximo histórico de facturación: casi 74.000 millones de euros, lo que supone un avance del 5 por ciento respecto al año anterior y del 36 por ciento frente a los niveles prepandemia. Es decir, cerca de 20.000 millones más de ingresos en apenas seis años.
Esta progresión de la facturación, sin embargo, no se ha traducido en una mejora proporcional de la rentabilidad, que volvió a estrecharse.
La cuenta de pérdidas y ganancias del sector arroja un margen neto del 2,6 por ciento en 2024, medio punto porcentual menos que un año antes y un 1 por ciento por debajo de 2022. Más negocio, sí; pero con márgenes más exigentes.
La carretera, a los mandos
El análisis por modos confirma una realidad bien conocida: la carretera sigue siendo el auténtico eje del sistema logístico español. Su capilaridad, flexibilidad y capacidad de adaptación mantienen a esta actividad como el principal motor del sector, muy por delante del resto de modos.
El marítimo-portuario, estrechamente vinculado al comercio internacional, al igual que los transitarios, han vivido en los últimos años una fuerte volatilidad, muy condicionada por la evolución de los fletes.
La logística, por su parte, ha ganado peso como actividad transversal, impulsada por la externalización de las operaciones.
El transporte urgente y la paquetería continúan también su expansión, apoyados en el auge del comercio electrónico, mientras que el conjunto del sistema tiende hacia modelos más integrados, donde la diferenciación ya no está solo en mover mercancías, sino en gestionar flujos de forma eficiente.
Desde el punto de vista empresarial, el sector presenta una dualidad que define buena parte de sus dinámicas actuales. Por un lado, las grandes compañías concentran cerca de la mitad del volumen de negocio, reflejando un proceso de concentración que avanza de forma sostenida. Por otro, el tejido empresarial sigue estando formado mayoritariamente por pequeñas y medianas empresas, que aportan capilaridad, especialización y una elevada capacidad de adaptación a nichos concretos.
Esta estructura no es nueva, pero sí lo es la intensidad con la que están evolucionando sus equilibrios. En los últimos años, el crecimiento del sector ha favorecido especialmente a los operadores con mayor capacidad de escala, que han sabido aprovechar mejor el contexto de fuerte demanda y tensiones en las cadenas de suministro. Sin embargo, esa ventaja no ha sido suficiente para diluir el peso de las pymes, que siguen desempeñando un papel esencial en la operativa diaria.
España, territorio logístico
La evolución del sector también tiene una lectura territorial clara, que ayuda a entender cómo se distribuye el poder económico dentro del transporte y la logística en España.
Madrid se mantiene como el gran centro neurálgico, concentrando no solo el mayor volumen de negocio, sino también buena parte de las sedes corporativas y de los centros de decisión.
Cataluña, por su parte, consolida su condición de segundo gran polo del sector, apoyada en una combinación de factores que incluyen su potente tejido industrial, su tradición exportadora y su papel como puerta de entrada y salida de mercancías, no solo a través del puerto de Barcelona sino también por carretera.
La Comunidad Valenciana completa el triángulo principal del sector, impulsada por el peso del puerto de Valencia. Su crecimiento en los últimos años refleja la importancia creciente del tráfico internacional y su capacidad para canalizar flujos de mercancías.
En el análisis de grupos, hay cosas que no cambian, como el liderazgo de la pública Correos. Pero todo lo demás sí ha cambiado. Y mucho. Basta con comparar la foto actual con la de 2004 para comprobar la auténtica revolución del sector. El caso más evidente es la irrupción de Amazon, con unas ventas de más de 1.800 millones, pisando los talones a Correos. Pero no es el único.
Más información en la última edición impresa de Transporte XXI.
