Pequeño Hermano  | 

Esperanza

Trabajar por algo que es bueno, sin importar como salga

Me tienen harto. Acudiré a votar el 29 de noviembre, pero me tienen harto. Todos. No se escapa nadie. Pero, mientras tanto, seguimos trabajando. Nuestro compromiso de periodistas es conectar y ayudar. En nuestro caso, Transporte XXI conecta a profesionales del transporte de mercancías, empresas y cargadores; y ayudamos a tomar decisiones. Por el momento, como siempre, el transporte es un capítulo ridículo y ambiguo en los programas electorales de los partidos. Nuestro deber con vosotros es tomar nota, y auditar el cumplimiento de estas promesas. Y lo vamos a hacer.

Llega el momento de la gran decisión. Pero solo es un momento. Estoy de acuerdo con lo que dijo el Rey en Oviedo -“la democracia no empieza ni termina en las elecciones”-, porque la democracia es un espacio-tiempo civil continuo en el que compromiso y convivencia gravitan para construir la fuerza de gravedad, la referencia, del universo humano, a golpes de tesón y paciencia.

Pero estos son elementos terrenales, fenómenos empíricos medibles y por tanto mejorables. Hay un catalizador metafísico no medible que los activa: la esperanza. Volviendo al teatro Campoamor, la Princesa de Asturias rescató una cita de Václav Havel definiendo la esperanza como “trabajar por algo porque es bueno, no sólo porque pueda triunfar. Salga como salga”. El Papa Francisco también señaló a la esperanza como “la más pequeña de las virtudes, pero la más fuerte”.

Si, en algún momento, estas avestruces que aspiran a liderar desentierran la cabeza y echan un vistazo a su alrededor, quizás perciban que los españoles tienen tesón y paciencia, pero hay que alimentar su esperanza. Porque si se agota, es el fin de los tiempos. Sin esperanza la democracia es una palabra más. Mi reclamación al ganador es que nos guíe hacia un lugar al que todos queremos llegar, solo porque es bueno.

“Sin importar como salga después.”

Javier Miranda Descalzo

javier.miranda@grupoxxi.com