Los armadores han pagado un sobrecoste de 4.600 millones de euros en combustibles, por la subida del petróleo, desde que estalló el conflicto en Oriente Medio, según un análisis de T&E.
Las navieras están pagando un sobrecoste de 340 millones de euros en combustible diariamente por el conflicto en Oriente Medio, según un análisis de Transport & Environment (T&E), organización europea que promueve la descarbonización del transporte.

Desde que Israel y Estados Unidos bombardearon Irán, los armadores han incurrido en más de 4.600 millones de euros de costes adicionales en carburante. Los precios del combustible marino están aumentando rápidamente, con el fueloil marino (VLSFO) alcanzando los 941 euros por tonelada en Singapur, el incremento ha sido del 223 por ciento desde principios de 2026. A la vez, los precios del GNL han subido un 72 por ciento desde principios de marzo.
“Como el 99 por ciento de la flota mundial funciona con combustibles fósiles, la industria está directamente expuesta a la volatilidad de los precios del combustible y a las interrupciones en el suministro”, señala el lobby europeo. Es por ello que T&E defiende la electrificación y los ecombustibles ya que “reducirían la exposición del sector a las fluctuaciones de precios”. El incremento de los precios de los combustibles fósiles está provocando que “los alternativos sean cada vez más competitivos”. De acuerdo con el análisis, la brecha de costes entre el gasóleo marino, uno de los combustibles fósiles más caros, y los ecombustibles “se ha reducido casi a la paridad (+5 por ciento) en algunos puertos”. Los puertos analizados en el informe son los de Róterdam (Países Bajos), Fujairah (Dubái), Houston (Estados Unidos) y Singapur.
Aunque la tendencia puede ser temporal, reconoce la organización, “muestra que la volatilidad de los mercados de combustibles fósiles compensa gran parte de la desventaja estructural de costes de los combustibles limpios”.
“Algunos gobiernos y sectores de la industria han pasado el último año criticando las medidas marítimas verdes por considerarlas demasiado caras, pero esos costes palidecen en comparación con la superdisrupción. Si acaso, esta crisis debería ser el catalizador para una mayor inversión en electrocombustibles europeos y una mayor adopción de medidas de eficiencia energética para evitar choques futuros relacionados con los combustibles fósiles”, señala Eloi Nordé, responsable de política marítima de T&E.
