El Observatorio para la descarbonización del transporte de Gasnam y PwC cifra en 150 las plantas de biometano necesarias en España para 2030 y 278 para 2040, frente a las 25 actuales.
Alcanzar los objetivos de descarbonización del transporte requiere de un impulso decidido a la molécula renovable, es decir, el biometano o bioGNL y el hidrógeno verde. Así se puso de manifiesto en el marco del ‘Green Gas Mobility Summit’ celebrado hoy en Madrid.

El reto es mayúsculo, puesto que las estimaciones del Observatorio para la descarbonización del transporte, elaborado por PwC para Gasnam y presentado en el curso del congreso, cifra en 150 las plantas de biometano necesarias en España para cumplir este objetivo en el horizonte de 2030 y de 278 en el de 2040. Actualmente, el número de plantas de biometano operativas en nuestro país se sitúa en 25, según precisó la presidenta de Gasnam, Ana Cano.
Apostar por reforzar la capacidad de producción de combustibles renovables representa “no solo una gran oportunidad como país, sino un paso adelante en la independencia energética de nuestro país”, recordó Cano. Para lograr este impulso, será necesario reducir tiempos y acelerar la velocidad de los proyectos, así como superar el reto social que supone la implantación de nuevas plantas de biometano. “La aceptación social es una condición imprescindible para desplegar todo el potencial del biometano en España”, matizó Cano.
La presidenta de Gasnam afirmó que “alcanzar los objetivos de descarbonización en el transporte en 2030 y 2040 es todavía posible”. En esta línea, “no será sencillo, pero tenemos todos los recursos y la capacidad para conseguirlo”, afirmó. “España ha construido una red de combustibles renovables para el sector marítimo y nuestros puertos son referentes en bunkering de bioGNL”, recordó. “Tenemos una posición privilegiada para convertirnos en hub logístico y energético del sur de Europa”, subrayó.

En el caso de la carretera, la transición energética del transporte pesado tiene también por delante el reto de conseguir un despliegue adecuado de hidrogeneras. Un despliegue “que aporte confianza al transportista”, puesto que “la tecnología ya está disponible”, aseguró Cano.
Objetivos
El Observatorio, que fue presentado por Óscar Barrero, socio responsable de Energy & Utilities de PwC, insiste en que los objetivos de reducción de emisiones del transporte son alcanzables a través de una solución multitecnológica basada en el despliegue de nuevas cadenas de suministro energético. Para lograrlo, es imprescindible acelerar las inversiones en infraestructuras, capacidad industrial y adaptación de flotas. Asimismo, el estudio recalca que las decisiones tomadas entre 2025 y 2030 definirán el éxito en el cumplimiento de las metas de descarbonización para 2040, considerando la inercia del sector y los largos periodos de maduración de los proyectos industriales.
El informe señala que el uso intensivo de biocarburantes se verá beneficiado en el umbral de 2030 por su fácil integración en el sistema, a pesar de las limitaciones de la materia prima. En este sentido, el estudio alerta sobre el grado de electrificación tan ambicioso que se ha marcado para el sector de la carretera. Por su parte, de cara a 2040, el hidrógeno verde ganará terreno en el transporte marítimo y pesado por carretera, el biometano mantendrá un papel relevante, mientras que la electrificación se consolidará como palanca clave en ciertos modos de transporte, como el terrestre ligero y el ferrocarril.
El secretario de Estado de Energía, Joan Groizard, reconoció el papel que tienen que jugar el biometano, el hidrógeno verde y los combustibles sintéticos en la descarbonización del transporte. “Es preciso electrificar lo que se pueda electrificar y avanzar en paralelo en la molécula verde o renovable, porque lo que queremos es que pierda el combustible fósil”, subrayó.

Groizard señaló que es una buena noticia el fin del conflicto bélico en Irán. “La vuelta a la calma tiene que conllevar, al menos, la vuelta a la casilla de salida, la que teníamos antes del conflicto”, si bien, “restaurar los flujos va a llevar tiempo”, advirtió. El secretario de Estado de Energía aprovechó para anunciar la inminencia de la aprobación de un real decreto de impulso al biometano, porque “tenemos que seguir sustituyendo fósil por renovable”.
Hidrógeno renovable
Por su parte, Arturo Gonzalo, CEO de Enagás, recordó que el objetivo es que el hidrógeno renovable alcance el 25 por ciento de peso en la energía final en el transporte en 2050, con una participación del 45 por ciento en el marítimo y del 65 por ciento en la aviación. “Estamos ante una revolución”, destacó. Y en este contexto, “España tiene las condiciones para desarrollar un papel preponderante para pasar de hub de transporte a hub de transporte sostenible”, afirmó.
No obstante, el CEO de Enagás recordó que en España tenemos 79 hidrogeneras, por las 620 que hay en China o las 236 que tiene Corea del Sur. En este sentido, “el gran reto es bajar el precio del hidrógeno por debajo de los 4 euros por kilo, para lo que se requerirá un esfuerzo colaborativo”, señaló.
Gonzalo incidió en que nuestro país es un referente de la descarbonización marítima. En esta línea, “en bunkering superamos en 2025 a un puerto como Róterdam y estamos cada vez más cerca de un hub mundial como Singapur. Además, en lo que va de 2026, España ha incrementado esta actividad un 69 por ciento”, subrayó. Al mismo tiempo, “España tiene potencial para ser el gran hub de SAF (Sustainable Aviation Fuel) en Europa, por su bran capacidad de refino”, aseguró el CEO de Enagás.
A su vez, José Luis Gil, director general de gases renovables de Naturgy, destaco que “el biometano es el biocombustible avanzado más competitivo para reducir emisiones”. En la práctica, “los vehículos de gas pertenecen a una tecnología madura que, incluso con gas natural fósil, emiten un 30 por ciento menos de CO2 que los líquidos, y ese mismo vehículo pasa a ser neutro en carbono cuando reposta biometano”, matizó.
Mientras, Eduardo Azcona, de PreZero España, resaltó la importancia de la colaboración público-privada para impulsar la producción de biometano. “El potencial de España para producir biometano a partir de los residuos es clave para la independencia energética de nuestro país”, afirmó. Por ello, “si queremos aprovechar esta enorme oportunidad, empresas, administraciones y ciudadanos debemos impulsar juntos este tipo de proyectos”, apostilló.
