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Él

Queridos lectores de TRANSPORTE XXI, es para mí un honor aceptar la invitación de esta prestigiosa publicación para compartir con todos ustedes mensualmente un breve artículo de opinión.

Con mucha ilusión inicio esta primera entrega, confiando en que sea de su agrado, si bien será tarea difícil estar a la altura de mi predecesor, Gonzalo Sanz. Y mis primeras palabras son precisamente para él. Hace algo más de 4 años se produjo un hito en mi carrera, cuando fui nombrada presidente del Centro Español de Logística. Siempre estaré agradecida a Alejandro Gutiérrez, presidente saliente, por proponerme para el cargo, y a los miembros de la junta directiva que ratificaron la propuesta y confiaron en mí. Guardo entrañables recuerdos de ese momento, por la calidez y alegría sincera que mostraron muchas personas, aunque hay uno que conservo de forma especial. Presidir una institución como CEL era un reto apasionante, pero debo confesar que la responsabilidad que conllevaba mantener la asociación en las más altas cuotas de referencia del sector también me producía un cierto vértigo. En ese momento, cuando se entremezclaban ambos sentimientos y la ilusión convivía con la duda, Gonzalo escribió en este periódico un artículo titulado “ELLAS”.

Con palabras de reconocimiento para la labor que CEL ha realizado desde su fundación en los años setenta, Gonzalo reconocía también la labor de las mujeres en una disciplina donde tradicionalmente hemos estado poco representadas. Terminaba con unas preciosas palabras de aliento para mí: “convencido de que el aire que Ana le va a dar a CEL le va a servir para surcar los mares de la logística con un rumbo muy decidido y bello”. No sé si alguno de ustedes ha tenido la suerte de experimentar, cuando tiemblan las piernas ante nuevas responsabilidades, que alguien insufla el impulso que falta para dar un paso firme. Les puedo asegurar que, en mi caso, las palabras de Gonzalo tuvieron ese efecto. Desde aquí mi agradecimiento a Gonzalo Sanz, al que admiro por su profesionalidad y liderazgo bien arraigados en unos principios y una ética impecable, y a todos los que, como él, nos alientan e impulsan a asumir nuevos retos y seguir creciendo.

Y mi agradecimiento a TRANSPORTE XXI por confiar en mí. Estoy deseando compartir con todos ustedes nuevas reflexiones sobre lo que acontece en nuestro apasionante sector.

Ana González

cel@cel-logistica.org