Las terminales españolas movieron 556,58 millones de toneladas en 2025, un 0,2% menos que el año anterior, pero con volúmenes máximos de carga general, ro-ro y TEU.
Los puertos de interés general mantuvieron el pasado año prácticamente plano sus registros de mercancías. Con 556,58 millones de toneladas manipuladas, evoluciona un 0,2 por ciento por debajo con respecto al ejercicio anterior, así como un 1,4 por ciento menos que al techo logrado en 2019, con 564,5 millones de toneladas.

La evolución del tráfico portuario español siguió marcada por la inestabilidad geopolítica y económica mundial, tras un 2024 que impulsó el aumento de la actividad los puertos españoles por el desvío de rutas por el cabo de Buena Esperanza ante la crisis en el mar Rojo.
El estancamiento hizo mella en los tres tráficos totales de los tres primeros puertos. Algeciras, con 100,7 millones de toneladas, disminuyó un 3,3 por ciento en 2025.
Más ligeros han sido los retrocesos en Valencia, con 80,6 millones de toneladas, y Barcelona, con 69,4 millones, que recortaron sus volúmenes un 0,7 y 0,4 por ciento, respectivamente.
Por su parte, Las Palmas escala a la cuarta plaza del ranking portuario español, tras crecer un 16 por ciento, al manipular 36,8 millones de toneladas.
La mercancía general aumentó una décima, hasta los 278,8 millones de toneladas, con una subida del 3,6 por ciento de la convencional, con 88,6 millones de toneladas, y una ligera caída de la movida en contenedor, con un 1,4 por ciento menos, con 190 millones de toneladas.
El tráfico ro-ro alcanzó un volumen récord en 2025, con 74,7 millones de toneladas, tras crecer un 2,8 por ciento con respecto al año anterior.
También marcan cifras históricas los TEU, que aumentaron un 2,7 por ciento, hasta los 18,6 millones de unidades, empujados por el alza de la operativa import-export, con un 7,8 por ciento más, y con una moderada caída de los movimientos en tránsito, con un 0,6 por ciento menos.
El puerto de Valencia mantiene su liderazgo en contenedores, con 5,6 millones de TEU en 2025, un 3,4 por ciento más que en el año anterior. También sube Algeciras un 0,5 por ciento, hasta 4,7 millones de cajas, mientras que Barcelona bajó un 4,1 por ciento, con 3,7 millones de unidades.
Por su parte, los graneles líquidos recuperaron el pulso en los tres últimos meses del año, cerrando 2025 con un aumento del 0,9 por ciento y 180,4 millones de toneladas. El gas natural licuado (GNL) gana peso como combustible de transición, con 17 millones de toneladas, un 18,4 por ciento más, y que, junto a los productos químicos, compensaron la caída del petróleo crudo.
Los graneles sólidos registraron un descenso del 3,4 por ciento y un total acumulado de 81,8 millones de toneladas. Esto se debe a la caída del carbón en un 10,4 por ciento, pero también por el descenso de los cereales en un 18,4 por ciento, como consecuencia de la reducción de las importaciones debido a una buena campaña nacional tras años de sequía.