Ojo Avizor  | 

Antoñita la Fantástica

Algo habrá que hacer para que no se vuelva a repetir el caos en la red ferroviaria catalana

La noticia estaba lista para publicar en la pasada edición de Transporte XXI: “El UIC con el viento a favor” era el titular escogido por esta redactora para informar del balance de la actividad en el corredor en ancho de vía internacional que conecta la península con Europa en 2025 y las buenas expectativas para 2026. La información, que lógicamente no verá la luz, parece una broma de mal gusto a tenor del caos ferroviario de las últimas semanas debido a la maltrecha infraestructura catalana.

Primero fue el accidente ferroviario en Gelida, el 20 de enero, que dejó al puerto de Barcelona con cero circulaciones en sentido sur durante tres días, resultando afectado el principal corredor en tráfico de mercancías de la península, que es el que enlaza la dársena con Zaragoza.

Seis días después, la conexión del puerto en sentido norte, con Europa, tanto en ancho ibérico como internacional, quedaba cortada por el cierre del túnel de Rubí (Barcelona) por un desprendimiento. Las cifras lo dicen todo: LFP, la gestora del tramo internacional en UIC, tenía prevista la circulación de 251 trenes de mercancías entre el 21 de enero y el 10 febrero. Han pasado únicamente 69 convoyes. De no haber existido la recién estrenada terminal de La Llagosta, el balance habría sido peor.

Adif ha reabierto los tramos afectados, eso sí, con unas restricciones que no se vaticinan breves. Algo habrá que hacer para que no vuelva a quedar aislado ferroviariamente el principal puerto en tráfico ferroportuario de la península y el único con conexión en UIC. Los objetivos del plan ‘Mercancías 30’ evocan a Antoñita la Fantástica.

Eva Mármol

barcelona@grupoxxi.com