El último análisis técnico presentado por la Asociación Valenciana de Empresarios constata progresos relevantes en varios tramos, pero mantiene abiertos retrasos, cuellos de botella y obras sin fecha que impiden la plena continuidad de la infraestructura.
El chequeo semestral presentado hoy durante el octavo acto empresarial por el Corredor Mediterráneo, impulsado por la Asociación Valenciana de Empresarios (AVE), ha ofrecido una radiografía detallada de la infraestructura, con avances perceptibles en los últimos años pero con importantes asimetrías territoriales que siguen frenando su plena operatividad.

Desde el escenario del Roig Arena, Vicente Boluda, presidente de AVE, contextualizó la presentación recordando que el movimiento nació para suplir la inacción política: “si no hubiéramos ejercido presión durante todos estos años, el corredor no estaría donde está hoy”. Y añadió que, pese a los progresos, “la infraestructura no avanza al ritmo que España necesita”.
El análisis realizado arranca en el extremo norte, donde el tramo entre la frontera francesa y Tarragona presenta uno de los grados de desarrollo más altos del corredor, con prácticamente todo el trazado en ancho internacional y los accesos ferroviarios a los puertos de Barcelona y Tarragona avanzando a distinto ritmo. En Tarragona la finalización se prevé para 2026, mientras que Barcelona deberá esperar hasta 2032 para completar su nueva conexión. Aunque este tramo se considera consolidado, Boluda insistió en que “para un país que quiere competir, los plazos dilatados dejan de ser aceptables”.
La situación se complica al descender hacia el tramo Tarragona–Castellón–Valencia, donde continúa la conversión del ancho ibérico al internacional. El Ministerio de Transportes mantiene 2027 como horizonte para culminar esta transformación, pero el chequeo subraya las incertidumbres sobre la solución definitiva de doble plataforma. En Valencia persiste el mayor cuello de botella del corredor: el túnel pasante, cuyo trazado aún está en fase de estudio. Boluda lo calificó como una de las grandes urgencias, recordando que “no podemos permitir que València vuelva a ser el semáforo de Europa, ahora ferroviario”.
En el tramo Valencia–Alicante, el informe vuelve a marcar en rojo la necesidad de recuperar el tiempo perdido. Aunque existe plataforma de alta velocidad instalada desde hace años entre Valencia y Xàtiva, no puede ponerse en servicio sin completar la continuidad hasta La Encina. Las previsiones apuntan a 2027 para la entrada en operación del conjunto y para el tercer carril hacia el puerto de Alicante. El chequeo recoge también la inminente puesta en servicio de Fuente de San Luis y la conexión ya operativa con la factoría Ford, elementos que refuerzan el nodo logístico valenciano.

La complejidad aumenta en la conexión Alicante–Murcia, donde continúa pendiente la reordenación del triángulo Monforte–Elche–Alicante. El documento confirma que será necesario electrificar, implantar ancho internacional y construir un nuevo acceso al aeropuerto, además de separar tráficos entre Elche AV y Elche-Carrús para equilibrar mercancías y viajeros. Todo ello queda aplazado a 2027. En este punto, Boluda remarcó que “no podemos resignarnos a que proyectos estratégicos sigan acumulando aplazamientos”.
Uno de los tramos más atrasados continúa siendo Murcia–Cartagena. El corredor mantiene una vía única sin electrificar, y la integración ferroviaria en Cartagena, así como el triángulo de El Reguerón, siguen sin fecha. Pese a que varios subtramos están en obras, el chequeo advierte de que la conexión con el puerto de Cartagena continúa sin horizonte claro para el ancho internacional, limitando así la capacidad logística del sureste.
Más avanzado marcha el tramo Murcia–Almería, cuya culminación se ha fijado para 2028. Con obras a buen ritmo en buena parte del trazado, el escenario más delicado sigue siendo el soterramiento de la estación de Lorca, que ha obligado a reprogramar varios plazos. El informe también confirma el avance de la integración ferroviaria en Almería y el inicio del proyecto de montaje de vía entre Vera y la capital.
El eje Almería–Granada–Antequera continúa siendo uno de los más complejos por su heterogeneidad. La conexión entre Almería y Granada sigue en vía única y en ancho ibérico, a la espera de la ejecución del proyecto adjudicado. Entre Granada y Antequera conviven tramos con tercer carril, secciones de vía única y otros de alta velocidad aún no completados. Las obras en la variante de Loja avanzan, con tres de los cuatro tramos en ejecución. El chequeo subraya la necesidad de acelerar este corredor interior para garantizar la continuidad de la alta velocidad y evitar que nazca saturado.
La radiografía se cierra en el tramo Antequera–Algeciras, clave para el tráfico de mercancías hacia el puerto con mayor volumen del país. Aunque toda la línea está en obras de renovación y adaptación, incluidas traviesas de tres hilos y apartaderos de 740 metros, no existe aún una fecha estimada de puesta en servicio. La aprobación de la declaración de impacto ambiental en Lagunas de Campillos permite avanzar en la electrificación, pero la conexión en ancho internacional sigue sin horizonte inmediato. Durante el acto, Boluda fue contundente: “Un país que exporta no puede permitirse que su principal puerto siga desconectado del corredor europeo”.
El chequeo concluye que el Corredor Mediterráneo avanza, pero lo hace con ritmos muy dispares que comprometen la eficacia del conjunto. Para Boluda, este escenario evidencia que “el movimiento debe seguir vigilante hasta que la infraestructura sea una realidad completa” y recordó que el objetivo no ha cambiado: “No pararemos hasta ver conexión en ancho internacional desde Algeciras hasta la frontera francesa”.
Último acto empresarial
Este último acto empresarial, que ha reunido a más de 2.500 empresarios y representantes de la sociedad civil de toda España en el Roig Arena, bajo el lema “Este tren no lo para nadie”, pone fin al ciclo de actos desarrollados desde 2016 para reivindicar la finalización del Corredor Mediterráneo. No obstante, el movimiento continuará activo a través de chequeos semestrales, acciones territoriales y campañas de sensibilización, con el objetivo de mantener la presión y garantizar que la infraestructura se complete en los plazos establecidos, según han explicado desde AVE.
