Para mantener el liderazgo, es clave una agenda público-privada ambiciosa
El 2025 cierra como un año en el que la logística y el transporte han vuelto a ratificar su reconocimiento como pilares esenciales para la economía española. En un contexto de permacrisis -tensiones geopolíticas, disrupciones en rutas comerciales, reto demográfico y desafíos climáticos- el sector ha reafirmado su papel estratégico, afrontando la incertidumbre con una gran capacidad de respuesta gracias a la preparación, profesionalidad e inversión tecnológica de las empresas.
La logística es ya una función clave: aporta cerca del 7% del PIB y emplea a más de 1,1 millones de personas y es palanca transversal de internacionalización. Este capital humano, sumado a una transformación digital real con nuevos procesos, ha permitido absorber picos de actividad y responder con solvencia en temporadas récord.
El impulso del comercio electrónico es un claro ejemplo. Se refleja en los más de 125 millones de envíos gestionados en Black Friday y Navidad, con picos de 5,5 millones diarios. A su vez, la digitalización -big data, ciberseguridad, automatización e IA- impulsa una smart supply chain más eficiente y orientada al cliente. La sostenibilidad se concreta en flotas bajas en emisiones, almacenes eficientes y una última milla más racional con menos kilómetros y más puntos de conveniencia.
En el ámbito laboral, el debate sobre la jornada laboral de 37,5 horas semanales generó mucha preocupación por sus sobrecostes y su impacto negativo en la productividad. La reducción horaria solo será viable con acuerdos sectoriales que respeten las realidades productivas y de eficiencia. El absentismo es un freno a la productividad y ha vuelto a crecer. El Gobierno sigue sin hacer absolutamente nada pese a suponer un coste para todos (empresas, trabajadores y administraciones).
El sector afronta retos como la estabilidad institucional, seguridad jurídica, generación de talento, innovación, capacidad energética, infraestructuras e intermodalidad. Para mantener el liderazgo, es clave una agenda público-privada ambiciosa. España tiene la oportunidad de consolidarse como referente logístico internacional.
Francisco Aranda
presidencia@unologistica.org