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Llevamos muchos años hablando de la importancia de diseñar y gestionar cadenas de suministro ágiles, flexibles, adaptativas, capaces de crear valor para nuestros negocios y nuestra sociedad en el entorno complejo y competitivo en el que nos movemos

La pandemia ha dado impulso a esa necesidad: si la incertidumbre y la volatilidad son parte del escenario en el que tenemos que operar, es crucial trabajar en entornos predictivos y no solo correctivos, como hacíamos mayoritariamente hasta ahora. Es preciso acelerar la transformación digital y la colaboración.

Estamos hablando de diseñar cadenas de suministro cognitivas, capaces de conectar y sincronizar tanto los flujos físicos de producto como los flujos de datos disponibles a lo largo de toda la cadena. La visibilidad de los datos logísticos de principio a fin, entre los distintos integrantes de toda la cadena de valor, nos permitiría disponer de información cercana a la demanda en tiempo real y tomar las mejores decisiones para la planificación, el aprovisionamiento y la distribución de los bienes. La inteligencia artificial ofrece soluciones para gestionar a través de los datos una cadena de suministro con alta eficiencia operativa, reduciendo el efecto látigo y la volatilidad. Nos permite trabajar en predecir escenarios posibles y movernos de uno a otro de manera sincronizada y coordinada.

Sin embargo, un escollo al que nos enfrentamos es conseguir que esos datos logísticos fluyan a lo largo de la cadena, entre proveedores, fabricantes, distribuidores y actores en general de las redes de suministro, motivados por un objetivo común de creación de valor para todos.

La cadena de suministro se enfrenta a muchos retos, como responder a las nuevas demandas de los consumidores, gestionar la volatilidad de la demanda y la seguridad al tiempo que sigue siendo competitiva en la gestión del coste logístico y los inventarios. Pero además tiene que seguir innovando y acometiendo la necesaria transformación digital, probar en entornos reducidos nuevas tecnologías y procesos para decidir cuál se adecua más a cada contexto. Visibilizar y compartir los datos logísticos es fundamental para maximizar el uso de estas herramientas y soluciones predictivas. Los casos de éxito nos animan a imaginar una cadena de suministro conectada de principio a fin. Es momento de abandonar viejos paradigmas para visibilizar y compartir datos que nos permitan seguir en el camino de la eficiencia y la competitividad.

Ana González

cel@cel-logistica.org