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Cuando ocurre lo inesperado

La resiliencia no se construye cuando ocurre la catástrofe, se construye mucho antes

Quiso la fatalidad que, al mismo tiempo que el CEL iniciaba una jornada sobre ‘La logística de la defensa y de la gestión de catástrofes’, se produjera el devastador terremoto que ha asolado la región de La Guaira, en Venezuela. Vaya por delante nuestro recuerdo, solidaridad y afecto hacia las víctimas y sus familias.

La naturaleza de cada catástrofe exige respuestas diferentes. No requiere la misma actuación una inundación que un incendio forestal, un terremoto, una pandemia o un gran apagón. Cada escenario plantea retos específicos, recursos distintos y prioridades cambiantes. Sin embargo, más allá de sus diferencias, todas las emergencias comparten la necesidad de una logística capaz de transformar la incertidumbre en alta capacidad de respuesta.

Cuando la logística deja de ser una cadena para convertirse en un salvavidas, surgen tres factores que marcan la diferencia entre una respuesta eficaz y una reacción improvisada.

El primero es la visibilidad. Resulta imposible gestionar aquello que no se conoce. Saber qué recursos están disponibles, dónde se encuentran y cómo movilizarlos es el punto de partida de cualquier operación de emergencia.

El segundo es la coordinación. Administraciones públicas, empresas, operadores logísticos, servicios de emergencia, organizaciones sociales y ciudadanos deben actuar bajo una visión compartida. La velocidad de respuesta depende, en gran medida, de la capacidad de colaborar antes incluso de que se produzca la crisis.

El tercero es la adaptación. Ninguna emergencia evoluciona exactamente como estaba previsto. La capacidad para reasignar recursos, modificar prioridades y tomar decisiones rápidas es tan importante como la disponibilidad de los propios medios.

Como decía Eisenhower, “los planes son inútiles, pero la planificación lo es todo”. La resiliencia no se construye cuando ocurre la catástrofe, se construye mucho antes. Porque, cuando sucede lo inesperado, la diferencia entre el caos y una respuesta eficaz no está sólo en los recursos disponibles, sino en la capacidad de coordinarlos. Y eso es también parte de nuestra esencia logística.

Ana González

cel@cel-logistica.org