El enclave acoge la conferencia final de H2Ports, el proyecto que lo sitúa como referente mundial en la operación de maquinaria portuaria impulsada sin emisiones.
El Puerto de Valencia se prepara para convertirse en el escaparate europeo de la aplicación real del hidrógeno en la operativa portuaria. El enclave ha acogido la conferencia final del proyecto H2Ports, una iniciativa coordinada por la Fundación Valenciaport en estrecha colaboración con la Autoridad Portuaria de Valencia, que permite posicionar a la dársena española como el primer y único puerto del mundo en operar, en condiciones reales, una máquina apiladora de contenedores y un tractor de terminal alimentados exclusivamente con hidrógeno.
La jornada final del proyecto ha reunido a responsables institucionales, empresas tecnológicas y operadores logísticos para presentar los resultados de unas pruebas que comenzaron en septiembre de 2023 y que han puesto a prueba estas tecnologías en escenarios de trabajo reales.

En la inauguración de la jornada, Mar Chao, presidenta del Puerto de Valencia, resaltó que los prototipos desarrollados “han sido probados en condiciones reales, demostrando que el hidrógeno puede responder a las exigencias operativas de la logística moderna”.
Subrayó que, para el enclave español, este avance constituye “una piedra angular de nuestra estrategia para convertirnos en un puerto totalmente libre de emisiones”, plenamente alineado con el “European Green Deal”, el paquete Fit for 55 y los objetivos de la Clean Hydrogen Partnership.
Recordó que los puertos son nodos críticos en las cadenas globales de suministro y que su descarbonización es esencial para alcanzar la neutralidad climática. En este sentido, defendió que “las tecnologías del hidrógeno ofrecen una oportunidad real: son versátiles, escalables y capaces de alimentar equipos de uso intensivo donde la electrificación por sí sola no es la mejor opción”.
Aun así, advirtió que esto es solo el principio y que el gran reto ahora es pasar “de los proyectos piloto al despliegue completo”, lo que requerirá inversión, apoyo regulatorio y, sobre todo, colaboración. Enfatizó que “la colaboración es la clave” y que es necesario construir ecosistemas del hidrógeno donde producción, almacenamiento y consumo estén integrados no solo dentro de los puertos, sino también a escala regional. Explicó que el objetivo es un puerto que sea no solo una puerta de entrada de mercancías, sino también “un centro de innovación en energía limpia, un espacio donde industria, investigación y políticas públicas converjan para acelerar la transición energética”.
Chao destacó que la conferencia celebrada hoy es una oportunidad para compartir conocimiento, intercambiar experiencias y reforzar alianzas, animando a los participantes a implicarse activamente porque “las decisiones que tomemos hoy ayudarán a definir los puertos del mañana”. Concluyó afirmando que, unidos, “podemos conseguir que el hidrógeno se convierta en un motor de competitividad y sostenibilidad en el transporte marítimo”, agradeció la presencia y compromiso de todos, dio la bienvenida al Puerto de València y animó a “seguir construyendo juntos nuestro futuro”.
Tecnología con cero emisiones
Por su parte, Valérie Boullion-Delporte, directora ejecutiva de Clean Hydrogen Partnership, entidad impulsora del proyecto, subrayó que los puertos, situados muy cerca de ciudades y zonas residenciales, generan un fuerte impacto ambiental, recordando que “las emisiones de los vehículos de los patios de contenedores pueden representar hasta el 40 por ciento de las emisiones de gases de efecto invernadero del puerto”, además de provocar “impactos en el ruido y en la calidad del aire en las comunidades locales”.
Explicó que las soluciones existentes no son suficientes para las operaciones más exigentes, afirmando que “las baterías y el gas natural licuado tienen un papel, pero no pueden cubrir completamente las necesidades de operaciones portuarias de alta potencia y 24/7”. Por ello, insistió en que Europa necesita tecnologías verdaderamente cero emisiones, indicando que “las pilas de combustible de hidrógeno son una, no la única, pero sí una de las muy pocas opciones, capaces de ofrecer alta potencia y alta disponibilidad a escala”.
En este contexto, señaló que el proyecto H2Ports se diseñó “como una respuesta concreta a ese desafío”, destacando que es “el primer proyecto europeo que despliega equipos pesados de hidrógeno en operaciones portuarias reales” con operadores como MSC y Grimaldi. Añadió que demuestra prácticamente toda la cadena de valor del hidrógeno en un puerto, desde el almacenamiento y la logística hasta el repostaje móvil, la integración en vehículos, la seguridad, los modelos de negocio y la aceptación del usuario, lo que convierte a H2Ports en “el modelo de referencia para puertos en Europa y más allá”.
Destacó la colaboración industrial, académica y tecnológica del proyecto, indicando que desde el principio ha sido “un modelo de colaboración entre industria e investigación” y que este espíritu es el núcleo de la estrategia de la Clean Hydrogen Partnership. Agradeció especialmente el papel de la Autoridad Portuaria de Valencia y de Fundación Valenciaport, afirmando que su labor fue “de alta profesionalidad y resiliencia”.

Boullion-Delporte presentó los tres prototipos clave del proyecto. Sobre el reach stacker de hidrógeno, que viene trabajando en la terminal dedicada de MSC del enclave valenciano, señaló que “demuestra no solo la viabilidad técnica, sino también un verdadero potencial comercial y de replicabilidad mundial”.
Sobre el tractor de terminal, que trabajaba en la terminal ro-ro de Grimaldi del enclave, destacó que “es un ejemplo sólido de colaboración entre academia e industria” y que sus pruebas con Grimaldi han demostrado que “el hidrógeno funciona en actividades portuarias exigentes del día a día”. La estación móvil de repostaje, por su parte, generó aprendizajes esenciales sobre logística, seguridad y operaciones, incluyendo “protocolos de emergencia y rutinas operativas para el personal”.
Subrayó que el proyecto no se limitó a aplicar tecnología, sino que abordó aspectos críticos para su escalabilidad, como la seguridad, los permisos, la formación, la hibridación batería–hidrógeno, la evaluación del ciclo de vida y la aceptación por parte de los trabajadores portuarios. Reconoció que todo ello se logró pese a dificultades significativas, afirmando que “tuvisteis que navegar el Covid-19, la crisis de suministros electrónicos y rediseños técnicos muy importantes”.
Destacó también el impacto internacional del proyecto, señalando que “los pilotos de hidrógeno en puertos siguen siendo raros en todo el mundo” y que H2Ports ha atraído delegaciones de lugares tan lejanos como Sudáfrica y Japón.
Por ello, Boullion-Delporte afirmó que deben sentirse “muy orgullosos de lo que habéis conseguido”. Cerró su intervención dejando claro que este no es el final, sino “el punto de partida”, ya que el conocimiento generado alimentará despliegues a mayor escala y contribuirá a que el hidrógeno se convierta en “una solución central para una logística europea limpia y competitiva”. Finalmente, felicitó a todos los socios del consorcio y aseguró: “Estamos orgullosos de haber financiado H2Ports y esperamos los próximos pasos juntos”.

Durante el evento, se han podido visitar los tres pilotos desarrollados en el marco del proyecto: la reach stacker de Hyster-Yale, capaz de manipular contenedores de más de 30 toneladas sin emitir gases contaminantes; la cabeza tractora 4×4 de hidrógeno desarrollada por Atena y probada en Valencia Terminal Europa, del Grupo Grimaldi; y la estación móvil de suministro de hidrógeno desarrollada por el Centro Nacional del Hidrógeno y operada por Carburos Metálicos, responsable de garantizar el abastecimiento seguro y continuo de este combustible en el puerto.
El encuentro ha servido también para contextualizar el papel del hidrógeno en el futuro de la logística marítima y portuaria. La Clean Hydrogen Partnership, entidad financiadora del proyecto, ha organizado una sesión dedicada al papel del hidrógeno en los puertos europeos, en un momento en el que la presión regulatoria y las exigencias climáticas aceleran la búsqueda de soluciones libres de emisiones.
H2Ports ha contado con una inversión de 4 millones de euros y con la participación de operadores como MSC Terminal Valencia y Grupo Grimaldi, junto a socios tecnológicos como Hyster-Yale, Atena, Ballard Power Systems Europe, Carburos Metálicos y Enagás. Su objetivo ha sido validar soluciones basadas en hidrógeno que puedan integrarse en la operativa portuaria sin comprometer los niveles de rendimiento y seguridad exigidos por el sector, un reto que el Puerto de Valencia ha afrontado con éxito al convertirse en el primer puerto europeo en demostrar el funcionamiento de maquinaria pesada de manutención impulsada únicamente por hidrógeno.
La celebración de esta conferencia ha marcado un punto de inflexión para la implantación de combustibles limpios en los puertos, situando al de Valencia en el centro del mapa europeo de innovación y como un referente para los corredores marítimos sostenibles que se diseñan para la próxima década.