La política internacional se ha consolidado como factor estratégico determinante en la toma de decisiones corporativas
La incertidumbre política global alcanzó en 2025 su nivel más alto en 20 años, superando en más de cuatro veces los niveles de la crisis financiera mundial y un 50% los de la COVID-19. Esta escalada ha transformado de forma estructural la gestión empresarial. Cerca del 20% de las compañías ya cuenta con departamentos especializados en geopolítica, según Boston Consulting Group, lo que confirma que la política internacional se ha consolidado como factor estratégico determinante en la toma de decisiones corporativas. El sector logístico se encuentra en primera línea de esta transformación. Las decisiones operativas ya no caben en una hoja de Excel; requieren un enfoque que integre factores macroeconómicos, regulatorios, energéticos y geoestratégicos. Las guerras en Ucrania e Irán, tensiones comerciales o disrupciones en corredores marítimos estratégicos muestran cómo estos riesgos afectan inventarios, rutas y resultados, lo que ha llevado a los operadores a replantear sus modelos de gestión. En este sentido, las logísticas refuerzan sus equipos con análisis estratégico, exploran rutas alternativas, aplican tecnologías predictivas y construyen escenarios para anticipar crisis. Procesos como el nearshoring y la reubicación logística adquieren carácter estratégico, aprovechando la ubicación de España, su infraestructura avanzada y su capital humano cualificado.
Todo ello evidencia un cambio de paradigma: las estrategias just in case reemplazan a los modelos just in time, buscando flexibilidad y eficiencia. Desde UNO consideramos que capitalizar esta oportunidad exige políticas que refuercen la posición geoestratégica de España, fortalezcan corredores logísticos estratégicos y desarrollen infraestructuras preparadas para disrupciones globales, consolidando su rol como hub logístico internacional.
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Francisco Aranda
presidencia@unologistica.org
