Revolera  | 

Legislar con cabeza

Hemos caído en exceso de optimismo al considerar que tantos y tan complejos asuntos que necesitan “arreglo” en el sector podrían desenmarañarse vía BOE en pocos meses

“Seamos esclavos de las leyes para poder ser libres”. No sé si Cicerón andaba en lo cierto o no, sobre todo a la vista del esprint legislativo de los últimos meses con la abolición del delito de sedición, la rebaja de las penas por malversación o la ‘Ley del solo sí es sí’.

Entiendo que la realidad legal debe evolucionar, pero por favor hagámoslo con cabeza y calma. La prisa nunca es buena consejera y menos en temas legislativos que tan imprevistas consecuencias –‘efectos indeseados’ lo llaman algunos- pueden acarrear.

Así estamos con la ‘Ley de Cadena del Transporte’ o las fechas para modificación de pesos y dimensiones de los camiones. Creo que tanto el Gobierno como nosotros mismos en el Comité Nacional del Transporte por Carretera hemos caído en exceso de optimismo al considerar que tantos y tan complejos asuntos que necesitan “arreglo” en el sector podrían desenmarañarse vía BOE en pocos meses.

Con el Ministerio de Transportes nos habíamos embarcado en un plazo de seis meses (ya cumplido) para establecer nueva regulación limitativa de los eslabones de subcontratación que abundaron siempre en nuestra actividad; pero para regularlo debidamente considero que se necesita más tiempo de análisis, estudio y maduración. No podemos permitirnos fallar. Que no nos esclavicen los plazos; estudiemos a fondo las implicaciones de esta medida.

Hemos normalizado que nuestro Ejecutivo se haya convertido en una fábrica de decretos-leyes y, aunque los propósitos de muchas de estas normas sean loables, la urgencia que imprime esta manera de dictar disposiciones legislativas en algunas ocasiones dificulta su meta.

Ramón Valdivia

rvaldivia@astic.net