Consecuencias sobre el mercado y el sector
A partir del 1 de julio entrará en vigor la nueva medida arancelaria europea. Establece una tasa de tres euros aplicada a determinados envíos de ecommerce de bajo valor procedentes de terceros países, especialmente de origen asiático. En un contexto marcado por elevados volúmenes, plazos exigentes y márgenes ajustados, esta decisión añade un nuevo elemento de complejidad a una actividad en la que la eficiencia, la agilidad y flexibilidad son determinantes para la competitividad.
La aplicación de esta tasa podría tener varias consecuencias sobre el mercado y el sector. Por un lado, es previsible un incremento de precios en determinados productos y una progresiva equiparación competitiva entre plataformas europeas y asiáticas. Por otro, podría incentivarse el crecimiento de operadores con almacenes dentro de la UE, al tiempo que aumentan las exigencias logísticas y aduaneras derivadas de la gestión de un volumen creciente de envíos. La magnitud del reto es considerable, ya que cada día entran en la UE alrededor de 12 millones de paquetes de bajo coste, una cifra que obliga a contar con sistemas capaces de garantizar agilidad, trazabilidad y capacidad de respuesta. Aunque la medida no modifica en sí misma los procedimientos aduaneros vigentes ni la clasificación de mercancías, su aplicación incrementa la presión operativa y administrativa sobre la cadena logística, lo que refuerza la necesidad de mucha más coordinación entre operadores y administraciones.
Desde UNO ya estamos trabajando junto al Gobierno y la Agencia Tributaria para reclamar medidas que permitan reducir procesos y facilitar una transición sectorial ordenada. Resulta fundamental avanzar hacia una simplificación aduanera efectiva y procesos completamente automatizados; garantizar recursos y capital humano; y asegurar que existan reglas y procedimientos homogéneos para toda la UE, que no comprometan la eficiencia operativa ni la calidad del servicio. Consideramos que a estas alturas los sistemas no están listos y que la transición puede generar disrupciones durante meses. Por eso, reclamamos una implantación progresiva y pruebas piloto.
Francisco Aranda
presidencia@unologistica.org