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Tecnología y talento, ejes de la nueva logística

La Generalitat Valenciana lanzará un programa sectorial para democratizar el acceso de las pymes a la digitalización y reforzar la formación especializada, con el fin de evitar una brecha estructural con las grandes empresas.

La logística atraviesa una metamorfosis estructural marcada por la automatización, la sostenibilidad y el riesgo de brecha tecnológica entre grandes operadores y pymes, lo que hace necesario democratizar el acceso a la innovación, un escenario ampliamente analizado en la jormada Smart Logistics 2026, organizada hoy por el Instituto Tecnológico del Embalaje, Transporte y Logística (Itene) en Valencia.

Inicio de la jornada Smart Logistics.
Inicio de la jornada Smart Logistics.

El encuentro, celebrado en el edificio Biohub de la Marina de Valencia, ha congregado a directivos, responsables de operaciones y expertos en innovación para analizar cómo están abordando las empresas los grandes retos que ya están transformando la logística.

La cita arrancó con la apertura institucional, a cargo de Marta Codoñer Espuig, presidenta de Itene, quien agradeció la presencia y el respaldo de la Generalitat Valenciana y del Instituto Valenciano de Competitividad e Innovación, subrayando que el apoyo público es “clave para desarrollar nuevas investigaciones, transferir tecnología y acompañar a las empresas en procesos de transformación que ya no son opcionales”.

Codoñer enmarcó el momento actual como uno de los mayores puntos de inflexión en la historia del sector. La logística afronta una presión creciente sobre los costes, volatilidad de la demanda, exigencias de trazabilidad en tiempo real, escasez de recursos y el desafío de la descarbonización del transporte.

“La digitalización ha dejado de ser una promesa de futuro para convertirse en una realidad que impacta de manera profunda en las operaciones industriales”, afirmó. Analítica de datos, inteligencia artificial, automatización, conectividad, gemelos digitales o sistemas predictivos forman ya parte del día a día de las cadenas de suministro.

Más allá de la tecnología, insistió en el cambio cultural: “No basta con desarrollar tecnología, es imprescindible acompañar a las empresas en su adopción”. De ahí la relevancia del trinomio que da nombre a la jornada: decisiones estratégicas, herramientas tecnológicas y el papel central de las personas.

Intervención de Vicente Martínez Mus.
Intervención de Vicente Martínez Mus.

La responsable puso especial énfasis en la sostenibilidad como elemento indisociable del desarrollo logístico. La optimización de rutas, la reducción de emisiones, el uso de energías alternativas y el diseño de sistemas de transporte más limpios no responden únicamente a exigencias regulatorias, sino que representan una oportunidad para mejorar la competitividad y la resiliencia empresarial. “La logística del presente y del futuro debe ser más eficiente, pero también más responsable”, remarcó, defendiendo modelos más inteligentes, flexibles y alineados con los objetivos climáticos europeos.

Por su parte, el vicepresidente de la Generalitat Valenciana, Vicente Martínez Mus, alertó de que el sector atraviesa “una metamorfosis estructural sin precedentes”, impulsada por la convergencia tecnológica, las tensiones geopolíticas y la urgencia climática. En 2026, aseguró, la digitalización y la automatización “ya no son una opción ni siquiera una ventaja competitiva, sino el suelo mínimo sobre el que se sostiene la actividad logística”.

El dirigente autonómico expresó su preocupación por la posible polarización del mercado: por un lado, grandes operadores con capacidad para invertir en automatización, robótica e inteligencia artificial; por otro, pymes con menor capitalización, dificultades para atraer talento y escaso margen para asumir riesgos tecnológicos. “No podemos permitir que esa brecha se convierta en un abismo”, advirtió.

Programa de impulso

Para evitar esa fractura, la Generalitat trabaja en un programa logístico autonómico que se presentará próximamente y cuyo objetivo será “democratizar el acceso a la tecnología logística”. La iniciativa apostará por modelos como la logística como servicio, que permitan a las pymes acceder a capacidades avanzadas sin grandes inversiones iniciales y competir por flexibilidad y especialización. El plan incluirá un fuerte componente formativo ante el déficit estructural de talento en España y en la Unión Europea, una carencia que, según señaló, no es solo un problema laboral, sino una señal de fragilidad en las cadenas de suministro.

En el ámbito regulatorio, el vicepresidente anunció el impulso de ordenanzas de movilidad coordinadas entre municipios para evitar disparidades que dificulten la operativa del transporte urbano de mercancías. Asimismo, en relación con la nueva Ley estatal de Movilidad Sostenible, trasladó un mensaje de defensa de los intereses valencianos. La Generalitat impulsará el catálogo de nodos logísticos intermodales, el desarrollo de autopistas ferroviarias, zonas de estacionamiento seguras para transportistas y un modelo de financiación del transporte “suficiente y equitativo”.

Ambas intervenciones coincidieron en que los retos del sector no pueden afrontarse de forma aislada. Administraciones públicas, centros tecnológicos y empresas deben avanzar desde la colaboración y la gobernanza compartida. La jornada se planteó así como un espacio para el debate y la construcción de alianzas en un momento decisivo para el futuro logístico de la Comunidad Valenciana.

Notable asistencia a la jornada en el edificio Biohub de la Marina de Valencia.
Notable asistencia a la jornada en el edificio Biohub de la Marina de Valencia.

A partir de ahí, Smart Logistics 2026 puso el foco en tres grandes bloques que reflejan los desafíos actuales del sector: la logística urbana y la última milla, la digitalización y automatización de procesos, y la resiliencia de una cadena de suministro cada vez más conectada, incierta y regulada.

Sheila Sastre, OOH Manager de GLS Group, analizó el fuerte crecimiento del comercio electrónico y su impacto en la distribución urbana, señalando que las ciudades cada vez más densas, las restricciones medioambientales y la congestión están tensionando el modelo tradicional de entrega a domicilio. A ello se suman los elevados costes operativos de la última milla, las entregas fallidas, la dependencia de que el destinatario esté en casa y la presión sobre plantillas y márgenes.

En este contexto, defendió la entrega fuera del hogar (Out of Home, OOH) como principal palanca para gestionar el incremento de volúmenes. GLS ha ampliado su red europea de puntos de recogida y lockers de 70.000 a 130.000 en solo dos años, con un crecimiento del 86 por ciento en entregas B2C a través de estos canales. En España, el comercio electrónico mantiene crecimientos de doble dígito y aún presenta potencial de expansión, dado que el porcentaje de compradores online sigue por debajo del total de usuarios de Internet.

Sastre destacó el papel de los comercios de proximidad como puntos de conveniencia, que pueden incrementar su facturación entre un 12 y un 30 por ciento gracias a la venta cruzada asociada a la recogida de paquetes. Asimismo, subrayó que el futuro de la entrega no pasa solo por ser más rápida, sino más inteligente, apoyándose en inteligencia artificial, analítica de datos, optimización predictiva de rutas y automatización de procesos para ganar eficiencia operativa y mejorar la experiencia del cliente.

Sastre concluyó que la logística debe evolucionar hacia modelos flexibles, basados en datos y sostenibles financieramente, integrando la tecnología como aliada para absorber el crecimiento previsto y transformar la última milla en un sistema más eficiente y resiliente.

Por su parte, André Oliveira, Business Unit Director de DHL Supply Chain LLP South & West Europe, centró su intervención en cómo acelerar la toma de decisiones para impulsar la transformación digital en logística, poniendo el foco en cuatro pilares: datos, procesos, personas y modelo de negocio. Subrayó que antes de invertir en tecnología es imprescindible definir con claridad qué significa realmente la transformación digital para cada empresa y qué objetivos concretos se persiguen en términos de eficiencia, rentabilidad y creación de valor.

El directivo defendió que la base de cualquier proceso de digitalización pasa por contar con datos fiables y bien estructurados, sistemas capaces de integrarlos y convertirlos en información útil, y una visión clara de los procesos internos. Sin una “radiografía” precisa del punto de partida, advirtió, cualquier iniciativa tecnológica corre el riesgo de generar complejidad sin retorno.

Oliveira insistió también en la importancia de la integración entre sistemas y actores de la cadena de suministro, así como en la necesidad de acelerar la toma de decisiones mediante alianzas estratégicas con socios especializados capaces de aportar escalabilidad, conocimiento y capacidad de ejecución. En este sentido, defendió el papel de operadores globales como DHL como socios tecnológicos y logísticos de largo plazo, más allá de relaciones contractuales tradicionales.

Como ejemplos prácticos, destacó el uso de tecnologías como IoT para monitorización en tiempo real, incluyendo variables como temperatura en mercancías sensibles, herramientas de optimización de rutas basadas en analítica avanzada, automatización de procesos y soluciones digitales apoyadas en inteligencia artificial para mejorar la comunicación y la eficiencia operativa.

Mesa sobre logística urbana y última milla.
Mesa sobre logística urbana y última milla.

En conclusión, Oliveira remarcó que la transformación digital no es solo una cuestión de incorporar tecnología, sino de estructurar una estrategia clara, apoyada en datos y talento, que permita tomar decisiones más rápidas y mejor fundamentadas para generar valor sostenible en la cadena de suministro.

La jornada centró su atención en la problemática de la logística urbana y última milla, centrado en cómo se está rediseñando la distribución en entornos urbanos cada vez más regulados. Antonio Martínez González, director general de Transportes y Pescados Los Alegres, defendió que el sector del transporte se encuentra en un punto de inflexión en el que la transformación ya no es opcional. “La pregunta no es si debemos transformarnos, sino quién lo hará antes y mejor”, afirmó, reivindicando un modelo basado en un “transporte invisible y sostenible”, también desde el punto de vista financiero.

Con larga experiencia en distribución alimentaria urbana, Los Alegres ha articulado su propuesta en torno a un concepto operativo que busca integrar la logística en el entorno urbano minimizando su impacto visual, acústico y ambiental. El objetivo es que el servicio se preste con tal nivel de eficiencia que “el cliente del cliente no note que hemos estado allí”. Para Martínez, la excelencia operativa no debe ser visible, sino inevitable.

El directivo señaló los grandes retos que obligan a reinventar el modelo: presión regulatoria, zonas de bajas emisiones, creciente complejidad urbana y escasez de conductores. Reconoció que el esquema tradicional no es sostenible y que la experiencia acumulada ya no es suficiente. “No vale poner más vehículos en las mismas rutas”, advirtió, apostando por ganar productividad con los mismos recursos.

La falta de calidad del dato

La clave, explicó, está en invertir en tecnología con propósito, orientada a optimizar procesos y capacitar a las personas. La incorporación de planificación predictiva, trazabilidad integral y algoritmos de última milla ha permitido anticipar ineficiencias, reducir kilómetros improductivos, mejorar la puntualidad y asegurar el cumplimiento automático de las restricciones ambientales.

Martínez insistió en que la tecnología sin personas es “ruido digital”, mientras que personas apoyadas en tecnología constituyen una verdadera ventaja competitiva. En su visión, la logística urbana no debe ser vista como un problema, sino como parte de la solución: si reduce emisiones, optimiza el espacio urbano y aumenta la productividad sin ampliar flota, se convierte en una infraestructura estratégica para la ciudad. “El futuro no será del que tenga más camiones, sino del que sea más inteligente”, concluyó.

Por su parte, Vicente Guillot Soler, director general de CADE Logistics, explicó la operativa de la compañía España que gtrabaja con una flota de 300 vehículos y sedes en Valencia, Alicante y Málaga. La compañía se especializa en la distribución de electrodomésticos y alimentación, ofreciendo servicios de valor añadido como la instalación de los productos entregados.

Destacó que la mayoría de la flota (90 por ciento) está actualmente externalizada, pero que la empresa está en pleno proceso de transformación hacia un modelo más sostenible, incorporando vehículos propios eléctricos y refrigerados, aproximadamente 50 durante este ejercicio. Guillot subrayó que este cambio no es solo tecnológico, sino también cultural, adaptando la filosofía del negocio para mejorar la eficiencia y reducir la dependencia de transportistas externos, anticipándose así a las necesidades de un sector cada vez más exigente en sostenibilidad y servicio al cliente.

Tras la primera sesión de networking, la jornada continuó con bloques centrados en la digitalización, la automatización y la resiliencia de la cadena de suministro. Juan José Hernández Cogollos (TLSI) y Alfonso Villegas (AnyLogic Iberia) compartieron experiencias sobre robótica, simulación y optimización de procesos, mientras que Manuel Esteve (CiberTRS) y Manuel Giner Martínez (SPB Global) abordaron ciberseguridad, visibilidad y continuidad operativa.

La jornada incluyó dos mesas redondas bajo el lema “Decisiones, tecnología y personas”, que vinieron a resumir lo tratado en el arranque de la jornada. La primera reunió a José Luis Morato Gómez (Miebach), Rafael Salinas Zanón (Porcelanosa Grupo), Sara Maldonado (Trolli Ibérica) y Francisco Serrano Prats (Zumex) para debatir cómo se definen las prioridades estratégicas en logística. La segunda mesa, moderada por Arantza Bárcena, contó con Joaquín Rodrigo (Car Volum), David Moya (Choví Logistics), Lorena Ballester (Grupo Chema Ballester), Yolanda Bautista (In Side Logistics) y Manuel Ríos Pérez (Generalitat Valenciana), enfocándose en la implementación práctica de esas decisiones y la gestión del cambio en operaciones reales. Los ponentes coincidieron en la necesidad de “conjugar tecnología y talento” para mejorar la transformación del sector, donde “el dato empieza a ser un elemento de primer orden para poder tomar decisiones y llegar a rentabilidades”.