TRANSPORTE 4.0  | 

¿Tenemos futuro?

La falta de evolución es sinónimo de empeoramiento siempre

Empecemos por el final, sí, claro que sí. Porque la esperanza es lo último que se pierde, pero vamos a tener que ponerle muchas ganas, optimismo, trabajo y muchas cosas más. Somos resilientes.

Hace poco me pidieron mi opinión sobre la situación del sector comparando la actual con la que teníamos hace 20 años. Mi respuesta fue positiva y optimista en cuanto a cómo estaremos en 4 años, para 2030, por ejemplo.

Si bajamos al detalle, hay cosas que hemos mejorado, en otras seguimos similar y en otras peor, aunque seguir igual es casi lo mismo que estar peor. La falta de evolución es sinónimo de empeoramiento siempre, porque el mundo avanza y nos quedamos atrás.

Estamos mejor en sostenibilidad, de todos los modos y en todas las variables, por ejemplo, en emisiones contaminantes. También en los aspectos sociales del colectivo que vivimos en este sector. Hemos mejorado en algunos parámetros financieros por ejemplo el tiempo medio de cobro a base de legislación y coacción, es decir, multas por incumplimientos.

Hemos mejorado muchísimo (aunque aún queda mucho por andar, cierto) en digitalización, automatización e incorporación de tecnología. No hay más que subirse a la cabina de un camión hoy y compararlo con lo que veíamos en el año 2000. Parece que estemos en un cohete de la NASA.

Estamos peor en lo que ahora llamamos “talento” que en román paladino viene a ser que hay una enorme escasez de personas para trabajar en el sector y no parezca que hay solución a corto plazo, salvo que cambiemos radical y estructuralmente el modus operandi empresarial y regulatorio.

Y estamos fatal en la imagen que da el sector especialmente el ferrocarril. Eso me duele y mucho. Nací literal y profesionalmente con los trenes. Nos han destruido el orgullo profesional, qué pena.

¿Volverán las oscuras golondrinas? Sí, siempre vuelven por primavera, aunque algunas quizás no.

Juanma Martínez

jmmartinezmourin@gmail.com